miércoles, octubre 28, 2009

El Azar Imposible o la Remota Posibilidad del Azar

Subo en el ascensor y me encuentro con un compañero de trabajo, Alvaro, con el cual nuestro tema en común es la música. –‘ Qué escuchas por estos días’. Es la pregunta habitual. – ‘Fanático del Jazz’. Me ha dicho alguna vez. –‘Qué escuchas por estos días?’ le pregunto. Y menciona la palabra ‘Air’. ‘Aire. Es un grupo francés. Son muy buenos. Recientemente publicaron un nuevo álbum. Un buen album pero no es tan bueno como los primeros, editados unos años atrás. Air. Te voy a enviar un par de links. Bien’.

Entro a la oficina. Me siento. 5 minutos después entra una colega, Yasna. Vuelve de almorzar igual que yo. Coloca una música que suena toda la tarde. Es el grupo Air Supply. Pero entremedio de todas esas canciones, a media tarde, aparece otra música, claramente diferente y cuyo autor, por cierto, no tiene nada que ver con el grupo australiano. Un error del compilador, sin duda. –‘Me gusta ese tema’, le digo. ‘A mí también’, me dice. ‘Quiénes son? No sé en realidad. Pero es un buen tema’.

Más tarde hago una búsqueda en Youtube a partir de la palabra Air. Quiero conocer el grupo que escucha mi amigo. Escojo unos temas al azar, algunos los desecho pero otros me atrapan, bajo los videos a mi equipo, las imágenes son a veces bellas, a veces sugerentes, se deslizan hacia la nostalgia y hacia una cierta sensualidad que invitan a un estado proclive al amor en su forma física. De repente, un tema: All I Need. El tema que escuchábamos hace un rato.

‘Es que el azar no existe’, me señala ella. ‘Nada es al azar’, confirmo yo, ‘sólo hay tramas que no vemos’. ‘Es cierto’, me dice. Y agrega un dato. ‘Alvaro nació un día antes que el día que yo nací’.

viernes, septiembre 25, 2009

Trampa Para Cazar Cuerpos

Sueño que te abrazo. Sueño que nos perseguimos en este laberinto de andenes y túneles que avanzan siguiendo un dibujo feroz que podría ser el curso de las líneas de tu mano, como un devenir implacable que me condena a buscar siempre la misma ruta, a repetir los mismos pasos, en los mismos horarios, en las mismas baldosas, los mismos días.
Estación terminal.
Me sujeto al fierro frío y alcanzo a verte apurando la marcha hacia el andén. El timbre anuncia el cierre de las puertas pero te quedas fuera y a pesar de tu sonrisa leo la desesperación en tus labios y esa es la trampa, no bajarme.
La estación emprende el viaje, acelera con un vértigo y se pierde en el hoyo fantasmal.
Sueño que nos casamos en Los Héroes, que te desvisto en Bellas Artes y que te hago desenfrenadamente el amor en Santa Isabel.